Aunque el título del post esté salpicado de ciertas dosis de humos, la verdad es que no estoy de coña.
El asunto a colación es que desde ayer (11 de diciembre) hasta el próximo sábado (16 de diciembre), 35 voluntarios intentarán conseguir que al menos 500 personas donen sangre en la unidad móvil que han situado frente a “El Corte Inglés”, (que forma parte histórica de nuestro barrio, aunque no práctica).
Técnicamente, la acción de “donar” no dura más de diez minutos (quizás algo más), incluido cuestionario y análisis sanguíneo para comprobar que los que donemos no tenemos algo que pueda aceptar a los receptores de nuestra sangre.
¿Y porqué se han lanzado a la calle? Pues básicamente porque las fiestas se prevén ajetreadas y diariamente los hospitales consumen al día unas 200 unidades sanguíneas entre transfusiones, operaciones y demás actividades. Y no es que Málaga no sea solidaria, al contrario, peor lo tienen otras provincias. Pero sí que es verdad que, con cierto hábito, nos olvidamos que diez minutos de nuestra vida peden salvar otras. La conclusión: que no se dona lo suficiente incluso en nuestra ciudad, que parece que supera la media.
Ante ésto, prefiero no preguntar lo que ocurre en otras provincias.
No ilumino a nadie si digo que nuestra sociedad cada día es más individualista, más asocial. Cada uno vamos a lo nuestro y nuestro asociacionismo viene provocado por las exigencias del guión (comunidades de vecinos) o por intereses comunes (asociaciones de afectados por algo). Pero pocas veces por la simple necesidad natural de hacerlo, de ser social, y mucho menos ser solidario, a excepción de las pocas personas que sí hacen algo “activo” en ello.
Hoy en día la solidaridad se entiende más con dinero que con esfuerzo. Por muchos motivos que no hay tiempo ni espacio para enumerarlos, de los cuales nadie está exento de culpa. NADIE. Mensajes a móvil, apadrinamiento, o cuentas de ayudas a damnificados por desastres naturales. Ésto sería lo ideal, si éste sentimiento solidario no tuviera su contrapartida en un sentimiento egoísta de no implicación, de aportar desde lejos. Y eso hablando de la gente de a pie, como tú y como yo.
Pues bien, tenemos siete días para aportar algo más preciado que nuestro dinero. Podemos aportar un poco de nuestra “vida”, de nuestro “oro rojo”, de nuestra sangre. Tenemos la oportunidad de ser solidarios con nuestra propia sociedad por el mero echo de pensar que alguien lo puede necesitar más que tu… Y si queremos atender al individualismo también encontramos un motivo. El “hoy por tí mañana por mí” puede ser cierto (si no que se lo digan a la DGT).
Lástima que la web de Donantes Málaga no esté actualizada desde 2004. Un poco más de trabajo podría implicar mejores resultados. ¿No creéis?.
Ah, se me olvidaba… de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 ….

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