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Bueno, las hay negras y las hay muy negras…. y blancas (la del Ayuntamiento)…

Os dejo el enlace del Málaga Hoy, donde lo he leído.  El debate está abierto….

Sólo un apunte curioso…

Ésta mañana me he enterado del incendio que se ha producido en las dependecias de Urbanismo del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre…

ésta es una pequeña relación de los comentarios de todas las personas con las que he podido comentar el asunto o he oído algo referente “de refilón”…

  1. “Buenoooooooooooooooooooooo…”
  2. “Ya empezamos…”
  3. “Otra vez…”
  4. “Más de lo mismo, como Marbella…”
  5. “Algo habría ahí dentro…”

Seguimos pensando bien… ¡qué razón tiene alquel refrán que nos describe tan bien”…  Para endulzar el asunto, os dejo esta viñeta, que tiene su puntito…

Ya se verá en que acaba todo esto, pero de momento no hay víctimas mortales, y eso ya es un dato a tener en cuenta (para bien o para mal, según el que lea la noticia…)

Creo que es recomendable escribir un post sobre esto.

Leo hoy en el Diario Sur (la noticia en éste enlace), que ATOLMI (Asociación de Terapia Ocupacional y Laboral de Discapacitados), en colaboración con el Ayuntamiento de Málaga, ha editado una Guía de Itinerarios Accesibles.

Es decir, el objetivo de ésta guía ha sido analizar 65 rutas de nuestra ciudad desde la óptica de su idoneidad para las personas discapacitadas, sea cual sea dicha discapacidad.

Considero a ésta iniciativa no sólo brillante sino necesaria. El primer problema de las personas discapacitadas es precisamente su imposibilidad de moverse con absoluta libertad por las ciudades, ya sea en la vía pública o en su acceso a los edificios. Por lo que un trabajo así no sólo supone una ayuda para las mismas, sino un grano de arena más en la labor de concienciación social en la que se encuentran inmersas.

Y es que muchas veces no pensamos en los obtáculos que día a día tenemos que sortear para trasladarnos a nuestro puesto de trabajo o, simplemente, para pasear.  No pensamos porque, los que no sufrimos ningún tipo de discapacidad, podemos solventarlos sin demasiados problemas.

Pero es nuestra obligación pensar. Y pensar desde la óptica de la normalidad para todos y cada uno de nosotros, de poder vernos en las situaciones más complejas, de poder apreciar lo que tenemosy podemos perder. Y llegados a ese punto, concienciarnos y exigir medidas que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida. Aunque, algunas veces, sea algo tan simple como colocar una rampa.

Pensemos, que no nos cuesta nada… ni tiempo, ni dinero… Y quizás, entre todos, hagamos nuestra ciudad y nuestra vida un poco mejor.

De jueves a sábado, el Paseo de los Curas se va a convertir en el botellódromo, el recinto donde cientos (o miles) de jóvenes se darán cita para beber antes de salir de marcha por los bares de la ciudad.

Pues qué quereis que os diga, que me he quedado igual. Como éste jueves entra la Ley Antibotellón en escena, y los vecinos de la Plaza de la Merced siguen quejándose, pues hala, los trasladamos a un entorno en el que en menos de 5 metros se pueden encontrar especies vegetales de los más variados climas y zonas y que, en algunos casos, llevan en pié más de siglo y medio.

Solución “in estremis” sin duda alguna. No han podido encontrar ningún lugar tan cercano y adecuado a la zona de marcha como ese… bueno, ¿y si los hubieran puesto debajo del túnel de la Alcazaba? No, que hay eco…

La verdad es que con esta medida han acercado el botellón a la zona del puerto, lugar donde supuestamente van a colocar la futura macrozona de marcha de la ciudad (otro asunto en el cual creo que no han meditado lo suficiente), pero mientras tanto han preferido dejar de oir las quejas de los vecinos de la zona por pasar a gastarse una pasta en el mantenimiento de jardines y zonas verdes.. porque a los que les gustaba la mediana de arbustos que separa los dos sentidos del Paseo de los Curas, que se despida de ella, o por lo menos, que se despida de su verde uniformidad.

En definitiva, como he dicho al principio, me he quedado igual. Habrá que esperar a ver lo que pasa. De momento, quizás las nuevas señales de tráfico que veamos por la zona se parezcan a ésta…

Leo en el Málaga Hoy (la noticia completa en éste enlace) que la Gestora marbellí “considera que compensar con otro suelo la ocupación de zonas de equipamiento por las viviendas ilegales que la Junta de Andalucía quiere demoler es una “posible salida”, aunque el consistorio hará lo que el TSJA decida.”

Vamos, que puede ser una salida, pero que no lo saben. Creo que en éste asunto, al final, van a pagar el pato los mismos de siempre, es decir, los que menos culpa tienen del increíble follón que se ha estado gestando durante los últimos 10 años. En éste caso van a ser los ocupantes (o propietarios) de las viviendas que están en el punto de mira.

Ya sea que compraran para vivir o simplemente para invertir (o especular, como dirían algunos), lo que está claro es que ellos son los únicos que, a no ser que se demuestre lo contrario, no están implicados en la trama que han mantenido promotores, constructores y ediles, pero que curiosamente son los que se encuentran dentro del fuego cruzado que se ha generado.

Lo que no se puede hacer es mirar hacia otro lado durante años y ahora querer arreglar el desaguisado con decisiones salomónicas que afectan a los más perjudicados. El castigo ejemplar no viene por derribar las viviendas, sino por obligar a los partícipes de la trama a compensar a quienes se han visto implicados de manera indirecta en el asunto con algo que mantenga la equivalencia con lo que ahora tienen.

Por eso me parece increíble que la Gestora opine que esa “puede ser” una salida. Si tuviéramos un poco de conciencia, esa “debería ser” la salida. Pero por desc¡gracia, el concepto de conciencia está devaluado en nuestros días.

No se qué es lo que piensan los propietarios de dichas viviendas, pero si yo estuviera en su caso, me acercaría a la Junta, la Gestora y al TSJA y les recordaría lo que dice el artículo 42 de la nuestra Constitución: “Todos los Españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”.

Seguramente es lo que estarían pensando muchos de los compradores y residentes de esas viviendas…

Después de un tiempecillo de obras, parece ser que ya tenemos estación… bueno, la mitad de la estación, según lo que he podido leer en el Diario Sur (noticia completa en éste enlace).

La verdad es que los datos que arroja el proyecto final parecen impresionantes:

  • 51.377 m2 construidos (frente a los 9.720 de la anterior).
  • Un centro comercial con 102 locales en funcionamiento.
  • Un hotel Barceló con siete plantas y 222 habitaciones.
  • Un complejo cinematográfico con 13 salas y 2.427 butacas.
  • Un estimación anual de viajeros de 24 millones.
  • Cinco andenes y ocho vías (frente a los tres andenes y cuatro vñian de la anterior).
  • Más de 1.500 nuevos aparcamientos (frente a los 324 anteriores).

Desde mi punto de vista, lo que más destaco de ésta inauguración (que hasta ahora sólo ha afectado a su parte comercial, ya que la Estación de Alta Velocidad terminará su construcción a finales de 2007) es el potencial que se abre no sólo para Málaga sino para el Barrio. Se prevee crear cerca de 1.000 nuevos puestos de trabajo, entre directos e indirectos, lo que supondrá una dinamización de la actividad comercial de la zona.

Es posible que el aumento de la competencia anime incluso a que los pequeños empresarios inviertan en el desarrollo de su negocio, y que nuevas empresas, atraídas por el potencial de la nueva estación, piensen en abrir una oficina por nuestra zona.

Hay que tener en cuenta que no sólo la nueva estación comunicará Málaga con el resto de España mediante el AVE, sino que albergará conexiones del futuro metro, establecerá un camino directo hacia la Estación de Autobuses del Paseo de los Tilos y además, para quienes vayan en avión,  permitirá llegar al aeropuerto de 15 minutos escasos (cosa que ya hace, pero que puede que a partir de ahora esté más valorado).

Ahora, la pregunta que me come… ¿estaremos preparados para ello? Sólo el tiempo lo dirá.

Tres cosas hay importantes en la vida, como decía la canción. Y parece ser que el Málaga C.F. se la ha aprendido de memoria y quiere aplicarla a rajatabla.

Porque en su caso, la salud y el dinero van unidos, y el amor, el tan deseado ascenso a Primera División, se ha visto relegado a un segundo plano. Algunos han criticado precisamente eso, que el objetivo de éste año sea “salvar los muebles” de la mejor de las maneras posibles, que no haya ambición ni ganas de subir a la máxima categoria.

La pregunta que yo me hago es la que procede: ¿cuanta ambición hay que tener para intentar sanear a un Club al que, el anterior equipo de gestión, fue descapitalizándolo poco a poco hasta que lo llevó a la ruina?. A mi modo de entender, mucha.

Y si nos quedamos en Segunda un par de añitos, qué se le va a hacer. Lo que no podemos hacer es seguir poniendo parches a una rueda que ya tiene demasiados pinchazos. Lo que hay que hacer cambiar la rueda. Y en eso estamos.

Hoy ha decidido ponerse en manos de la Ley Concursal y la suerte está echada. Esperemos que para bien…

Parace ser que el destino vuelve a tornarse adverso para nuestra Catedral y las famosas obras de rehabilitación de su cubierta se vuelven a postponer. Y ésta vez la cuestión no es pecuniaria sino que toda la gloria se lo lleva la burocracia.

Y es que parece ser que las políticas y procedimientos del Ministerio de Cultura (actual gestora del 40% del coste de la obra) no son las mismas que las del Ministerio de Fomento (su “antecesor en el cargo”). Y como las cosas son como son, han decidido dividir las obras en dos partes: una, de la que se encargará en Ministerio de Cultura, y otra, que harán la Junta y el Obispado “al alimón”.

Mientras tanto, un proyecto que lleva coleando desde el 2005, que ya ha sufrido parones en su planificación y que es tan necesario para la conservación del Patrimonio Cultural de la ciudad como el comer, sigue retrasándose una y otra vez de un modo que a veces nos hace pensar que el asunto va a durar “in eternis”.

“Entre todos la mataron y ella sola se murió”.

Señores, por favor, seriedad. Bastante tenemos con haber descuidado nuestra cuidad durante siglos para que no hayamos aprendido nada de nuestros errores…

Que conste, ante todo, que ésto no es una crítica. O por lo menos, una crítica completa. No lo es, porque desconozco los motivos que han llevado al Consistorio a realizar semejantes cambios dentro de la geografía urbana de mi barrio.

Pero aunque no critico, sí me sorprendo de que haya amanecido hoy con al menos tres de las calles fundamentales del Perchel cambiadas de sentido. Y no hablo de C/Cuarteles, cuyo doble sentido es lógico en función de las obras de construcción del Aparcamiento, sino otras tres calles que a priori poco tienen que ver con el asunto…

Éstas son las celles de Jovellanos, Eslava y Jacinto Verdaguer… Puede que en alguna de ellas el cambio sea temporal (Aparcamiento, Metro, o cualquier otro motivo), pero las aceras de C/Eslava indican que en ésta, al menos, sí son permanentes… y sólo atando los cabos pues llegamos a la conclusión que Jovellanos también…

¿Molesto?.. No… Pero teniendo en cuenta la presión que está sufriendo el Perchel con la acometida sistemáticas de obras en su entorno, no puedo dejar de pensar que, en cierta medida, si entrar y salir del barrio ya era un problema antes de ayer, mañana lo será más…

De momento, estoy sitiado…

Esperemos al final del proyecto para ver el resultado. Que al final nos quejamos de vicio….

Hoy se ha anunciado a bombo y platillo que empiezan las obras del Metro de la ciudad. Una obra de infraestructura que va a tener en vilo a la antigua Carretera de Cádiz hasta por lo menos el 2009.

Pero bien es cierto que ésta obra es muy necesaria en una ciudad como Málaga, que ve ha visto desbordada en los últimos años por el aumento del tráfico y la imposibilidad de darle una solución rápida y, sobre todo, permanente.

Aunque las obras sean un engorro, y lo son, el proyecto pretende liberar a Málaga de un sobretráfico brutal, y pretende hacerlo con vistas al futuro (lo cual, de por sí, ya es un éxito).

Mientras tanto, a aguantar como podamos. A ver si también, en éstos meses, aprendemos a dejar el coche un poco más en casa y confiar o en el transporte público o en nuestras piernas, que tambiñen nos hace falta.